La ashwagandha, también conocida como baya del sueño, se utiliza en la medicina tradicional india desde hace siglos como remedio contra el estrés y el agotamiento. Este moderno estudio clínico investigó si un extracto estandarizado puede ayudar realmente a las personas con estrés crónico, y si el efecto depende de la dosis.
Durante ocho semanas, adultos con niveles persistentemente elevados de estrés tomaron un placebo o extracto de ashwagandha en diversas dosis. El resultado: en todos los grupos de ashwagandha, el estrés, el estado de ánimo y el sueño mejoraron significativamente más que con el placebo. Al mismo tiempo, los participantes se sentían más relajados y tenían más energía. También se normalizaron los marcadores de estrés del propio organismo, como las hormonas del estrés en la sangre.
La planta se toleró muy bien. No hubo efectos secundarios graves; ocasionalmente, los participantes informaron de molestias estomacales leves, similares a las del placebo.
Conclusiones: La ashwagandha puede ayudar a reducir el estrés crónico, mejorar el sueño y la calidad de vida, y se tolera bien. Incluso las dosis bajas son eficaces; las dosis más altas pueden aportar beneficios adicionales.
Antecedentes
El estrés crónico se considera un factor de riesgo de numerosas enfermedades físicas y mentales. Los productos botánicos adaptógenos como la Withania somnifera (Ashwagandha) se han utilizado tradicionalmente para controlar el estrés, pero los estudios clínicos han sido inconsistentes. Este estudio pretendía evaluar la eficacia, la seguridad y una posible relación dosis-respuesta de un extracto estandarizado de ashwagandha en adultos estresados.
Metodología
En un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, se administró a adultos con niveles persistentemente elevados de estrés placebo o ashwagandha en tres dosis diferentes durante ocho semanas. Se registraron parámetros psicológicos como el estrés percibido, la ansiedad, los síntomas depresivos y la calidad del sueño, así como marcadores biológicos del estrés y factores inflamatorios.
Resultados
La ashwagandha produjo una mejora significativa respecto al placebo en todas las dosis. Los participantes manifestaron menos estrés, ansiedad y estados de ánimo depresivos, así como mejor sueño y mayor vitalidad. También mejoró la calidad de vida en general. Al mismo tiempo, disminuyeron las hormonas del estrés en la sangre y se redujeron las sustancias mensajeras inflamatorias, un indicio de que la ashwagandha no sólo influye en la percepción subjetiva del estrés, sino también en las reacciones fisiológicas al estrés. Las dosis más altas mostraron un efecto algo mayor sobre algunos valores medidos, mientras que incluso las dosis bajas ayudaron de forma fiable.
Seguridad
El extracto se toleró muy bien. No hubo efectos secundarios graves. Ocasionalmente se produjeron molestias leves como ardor de estómago, molestias abdominales o trastornos temporales del sueño, pero no difirieron significativamente del placebo. Los valores sanguíneos, las funciones orgánicas y los niveles hormonales también permanecieron estables.
Conclusión
En este estudio, la ashwagandha demostró ser un medio eficaz y seguro de aliviar el estrés crónico y mejorar la calidad de vida. Los resultados sugieren que la planta tiene efectos positivos tanto a dosis bajas como altas. Se necesitan más estudios independientes para determinar con mayor precisión el uso a largo plazo y la dosis óptima.