El agua de mar favorece la regeneración propia del organismo tras el ejercicio de resistencia

Publicado el 4. agosto 2022 | Aragon-Vela J et al.
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Una buena hidratación es especialmente difícil durante las competiciones de larga resistencia, como los triatlones, ya que sólo puedes beber una cantidad limitada durante el ejercicio. Al mismo tiempo, el cuerpo pierde grandes cantidades de agua y minerales, lo que puede provocar agotamiento, reacciones inflamatorias y retraso en la regeneración.

Este estudio investigó si el agua de mar purificada es una alternativa útil al agua normal o a la solución salina como estrategia de hidratación para los triatletas. Los atletas completaron varias competiciones de triatlón y bebieron agua de mar, una solución salina comparativa o agua normal.

El hallazgo clave: el agua de mar no produjo un aumento directo del rendimiento, pero sí influyó en importantes sustancias mensajeras implicadas en la regeneración y la adaptación metabólica. Tras la competición, aumentaron sobre todo los niveles de IL-6 y apelina, dos sustancias de señalización propias del organismo que están relacionadas con el suministro de energía, el metabolismo de las grasas, la circulación sanguínea y la recuperación.

Estos cambios indican que el agua de mar puede ayudar al organismo a pasar más rápidamente a los procesos regenerativos sin estimularlo artificialmente.

Conclusiones: El agua de mar no tiene un efecto de mejora del rendimiento en el sentido clásico, pero puede influir positivamente en los mecanismos de recuperación biológica tras un ejercicio de resistencia extrema.

Antecedentes

Las competiciones de triatlón exigen mucho al equilibrio de líquidos y minerales. Los largos periodos de esfuerzo, el calor y las limitadas opciones para beber suelen provocar deshidratación y pérdida de electrolitos. Estos factores pueden perjudicar la estabilidad cardiovascular, aumentar las reacciones inflamatorias y retrasar la regeneración.

Además de las estrategias tradicionales de hidratación, cada vez se habla más del uso de agua de mar purificada. Además de sodio y cloruro, el agua de mar también contiene magnesio, potasio, calcio y numerosos oligoelementos que intervienen en el metabolismo muscular, la función vascular y la protección celular. El objetivo de este estudio era investigar si el agua de mar influye en la liberación de mioquinas y citoquinas, relevantes para la adaptación y la recuperación, durante un triatlón.

Diseño del estudio

El estudio se realizó como un estudio cruzado aleatorizado y doble ciego con triatletas masculinos experimentados. Cada participante completó varias competiciones de triatlón en condiciones idénticas, pero con diferentes estrategias de hidratación:

  • Agua de mar tratada

  • solución salina fisiológica (placebo)

  • Agua potable normal

Durante la competición, las bebidas se consumieron en pequeñas porciones a horas fijas. Se utilizaron muestras de sangre antes y después del ejercicio para analizar los marcadores inflamatorios y de mioquinas.

Resultados centrales

 

No aumenta el rendimiento

Los tiempos de competición, la frecuencia cardiaca, los valores de lactato y el esfuerzo subjetivo no difirieron significativamente entre las formas de hidratación. Por tanto, el agua de mar no tuvo ningún efecto ergogénico, es decir, ningún efecto de mejora del rendimiento.

Modulación de la IL-6

Tras el triatlón, sólo el grupo de agua de mar mostró un aumento significativo de la IL-6. Aunque la IL-6 se asocia negativamente con la inflamación crónica, se considera una sustancia de señalización positiva durante el esfuerzo físico, que aumenta la disponibilidad de energía, tiene un efecto antiinflamatorio e inicia procesos de regeneración.

Ascenso de Apelin

El nivel de apelina, una sustancia mensajera asociada a la función vascular, la circulación sanguínea, el metabolismo de las grasas y la actividad mitocondrial, también aumentó sólo tras la ingesta de agua de mar. La apelina se considera un importante mediador entre la función muscular y la adaptación metabólica.

Sin respuesta hormonal inespecífica amplia

Otras mioquinas y hormonas estudiadas permanecieron inalteradas, lo que sugiere que el agua de mar activa específicamente determinadas vías de señalización adaptativa sin sobreestimular el sistema hormonal en su conjunto.

Clasificación fisiológica

Los autores interpretan los resultados en el sentido de que el agua de mar favorece la adaptación metabólica y la regeneración tras el ejercicio de resistencia extrema. La combinación de minerales y oligoelementos podría promover la activación del regulador energético celular AMPK y favorecer así los procesos metabólicos oxidativos.

Limitaciones del estudio

Los efectos sólo se investigaron de forma aguda. Queda por ver si la ingesta regular o a largo plazo de agua de mar produce adaptaciones adicionales o mejoras en el rendimiento. Además, sólo se examinaron atletas masculinos.

Conclusión

El agua de mar no es un potenciador clásico del rendimiento, pero tiene un efecto específico sobre las mioquinas y las vías de señalización que modulan la inflamación y son cruciales para la regeneración, la adaptación metabólica y la tolerancia al ejercicio.

El estudio sugiere que el agua de mar puede ser una estrategia de hidratación funcional para el ejercicio de resistencia extrema, sobre todo para ayudar a la recuperación tras la competición.

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