Las enfermedades cardiovasculares se cuentan entre las causas de muerte más frecuentes en todo el mundo. Numerosos estudios apuntan a que una dieta basada en vegetales y con un alto contenido en polifenoles —compuestos fitoquímicos presentes en frutas, verduras, té, café, cacao, frutos secos o aceite de oliva— puede contribuir de forma importante a la salud cardíaca. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro cómo influyen a largo plazo los hábitos alimenticios en general y la ingesta real de estos compuestos vegetales en el riesgo cardiovascular.
En este estudio a gran escala y a largo plazo, se hizo un seguimiento de más de 3.100 adultos de la cohorte británica TwinsUK durante un periodo medio de más de once años. Además, en un subgrupo se analizaron los metabolitos de los polifenoles en la orina para medir de forma objetiva la ingesta real.
Los resultados muestran que las personas con una dieta rica en polifenoles tenían un riesgo significativamente menor de padecer enfermedades cardiovasculares. Las relaciones fueron especialmente evidentes en el caso de los flavonoides y los ácidos fenólicos, sustancias vegetales que se encuentran, entre otros, en las bayas, las manzanas, los cítricos, el té, el café y el cacao. Al mismo tiempo, se observaron valores de presión arterial más favorables y niveles más altos de colesterol HDL. Los análisis de las muestras de orina confirmaron en gran medida estas relaciones, lo que reforzó la fiabilidad de los datos nutricionales.
Conclusión: El estudio ofrece indicios convincentes de que una dieta rica en polifenoles a largo plazo está relacionada con una mejor salud cardiovascular. Los autores consideran que, sobre todo, los flavonoides y los ácidos fenólicos son componentes importantes de una dieta saludable para el corazón. Al mismo tiempo, destacan que se necesitan más estudios de intervención para confirmar de forma causal las relaciones observadas.
Antecedentes
Los polifenoles forman un amplio grupo de sustancias vegetales secundarias que se encuentran de forma natural en los alimentos de origen vegetal. El té, el café, la fruta, la verdura, las bayas, el cacao, los frutos secos, el aceite de oliva y algunos productos integrales son especialmente ricos en polifenoles. Numerosos estudios experimentales y clínicos han demostrado que los polifenoles tienen, entre otras cosas, propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y protectoras de los vasos sanguíneos. Además, pueden mejorar la función endotelial, inhibir la oxidación del colesterol LDL y ayudar a regular la presión arterial.
Sin embargo, es difícil medir la ingesta real de polifenoles, ya que su contenido en los alimentos puede variar mucho y los cuestionarios nutricionales habituales solo reflejan esta ingesta de forma limitada. Por eso, los autores desarrollaron un «Polyphenol-rich Dietary Score» (PPS-D) específico, que evalúa el consumo habitual de 20 grupos de alimentos especialmente ricos en polifenoles. Además, se creó un «Índice Metabólico de Polifenoles» (PPS-M) basado en los metabolitos característicos de los polifenoles en la orina, para verificar de forma objetiva los datos nutricionales.
Métodos
El estudio se basa en datos de 3.110 participantes de la cohorte británica TwinsUK, a los que se hizo un seguimiento durante una media de 11,2 años. Los hábitos alimenticios se registraron mediante un cuestionario nutricional validado y, a partir de ahí, se calculó la puntuación nutricional de polifenoles. Al mismo tiempo, se determinaron marcadores establecidos de riesgo cardiovascular, entre ellos la presión arterial sistólica y diastólica, el colesterol total, el colesterol HDL y dos puntuaciones de riesgo cardiovascular reconocidas internacionalmente (ASCVD Risk Score y HeartScore).
Además, los investigadores analizaron, en un subgrupo de 200 personas, un total de 114 metabolitos de polifenoles en la orina mediante espectrometría de masas de última generación. Esto permitió verificar de forma objetiva los datos nutricionales recopilados mediante cuestionarios y compararlos con los marcadores de riesgo cardiovascular.
Resultados
El análisis reveló una relación constante entre un mayor consumo de alimentos ricos en polifenoles y un menor riesgo cardiovascular a largo plazo. Los participantes con valores más altos de PPS-D obtuvieron puntuaciones más bajas tanto en el ASCVD Risk Score como en el HeartScore europeo. Estas relaciones se mantuvieron incluso después de tener en cuenta factores importantes como la edad, el peso corporal, la ingesta energética o la ingesta de fibra.
Las asociaciones positivas fueron especialmente marcadas en el caso de los flavonoides, los ácidos fenólicos y los derivados de la tirosina. Estos grupos de polifenoles se relacionaron con valores de presión arterial más favorables, concentraciones más altas de colesterol HDL y puntuaciones de riesgo cardiovascular más bajas. El análisis de las muestras de orina también confirmó en gran medida estas observaciones: varios metabolitos característicos de estas clases de polifenoles se asociaron con un menor riesgo cardiovascular.
Es interesante que el índice nutricional de polifenoles desarrollado mostrara una relación más estrecha con el riesgo cardiovascular que el análisis de alimentos concretos o de clases específicas de polifenoles. Esto sugiere que lo decisivo no son los alimentos por sí solos, sino los hábitos alimenticios en su conjunto. Los autores lo atribuyen a los efectos sinérgicos de distintos alimentos de origen vegetal.
Entre las principales fuentes de polifenoles consumidos en esta población británica se encontraban el té y el café, seguidos de la fruta, el cacao, los productos integrales, los frutos secos y las verduras. Al mismo tiempo, los autores señalan que las principales fuentes de polifenoles pueden variar en función de los hábitos alimenticios de otros países.
Conclusión
El estudio ofrece indicios epidemiológicos sólidos de que una dieta rica en polifenoles a largo plazo está relacionada con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. En este sentido, los flavonoides y los ácidos fenólicos parecen desempeñar un papel especialmente importante. Cabe destacar que los resultados no solo se basan en cuestionarios sobre la alimentación, sino que además están respaldados por biomarcadores objetivos en la orina, lo que aumenta considerablemente la fiabilidad del estudio.
Los autores consideran que las dietas ricas en polifenoles son una estrategia prometedora para mejorar la salud cardiovascular a largo plazo. Al mismo tiempo, señalan que se necesitan más estudios de intervención controlados para confirmar de forma causal las relaciones observadas y poder establecer recomendaciones nutricionales concretas para distintos grupos de población.